20 dic 2012



 Si tuviera que definir al año que está por terminar, la primera palabra que se me viene a la cabeza es estancamiento. Y así lo pensé durante varios días.
Sin embargo, creo que esa definición es muy dura. Si bien es cierto que no logré cumplir NINGUNO de los objetivos que me propuse allá en Mina Clavero, en enero, soy consciente de que apunté muy alto y que va a llevar más tiempo alcanzar las metas.
Estancarse es no moverse, y creo que me moví. Avancé muchísimo en muchos aspectos, me afiancé en otros, superé obstáculos y me superé a mi mismo. Si me conformara con eso, no sería yo. Por eso, si al año tuviese que ponerle un puntaje, le pondría un…6.
Fue un año en el que tuve que remar en diferentes facetas: deporte, facultad, amor, familia. Y todavía no llegué a ninguna orilla. Pero me acerqué, y en el naufragio me conocí y aprendí.
Además, hay que tener en cuenta que venía de un 2011 sencillamente espectacular, al que le pondría un 10. Cumplí todos mis objetivos, todos, desde los más chiquititos a los macro. La vara quedó muy alta; era difícil repetir un año así, con tantas satisfacciones.
Está por arrancar un nuevo ciclo, y más allá de triunfos y fracasos, me deja tranquilo que tengo las mismas ganas de siempre de seguir, de empujar y empujar hasta mover la pared. Todas las estructuras ceden en algún momento.

16 dic 2012

Una prueba dura dos, tres, cuatro horas como mucho. No 10 días. Nadie puede estar dando examen 10 días. No es sano, así no se puede.

14 dic 2012

Hoy es uno de esos días en los que tenés que contar hasta diez, y respirar...y contar hasta diez, y respirar. y contar hasta diez, y respirar.
No sea cosa que uno deje de contar y mañana se arrepienta

12 dic 2012

Son pocas las cosas que nos acompañan siempre a lo largo de nuestras vidas. Una de esas cosas, es la palabra. Por eso, creo que tiene mucho valor. Uno no puede ir por ahí dando su "palabra", prometiendo que va a hacer tal o cual cosa, y luego arrepentirse y dejar que ésta se devalúe.
Si uno da su palabra, tiene que tener pleno convencimiento de que lo prometido va a ser cumplido, cueste lo que cueste. Por que una vez que perdiste la palabra, no la recuperás más mi viejo...
Por eso, aunque implique sangre, sudor y lágrimas, voy a encargarme de que mi palabra sea cumplida. Una promesa es una promesa. Aunque duela.

8 dic 2012

Y hoy, quedé contento con mis acciones. Lo sentí como un signo de madurez, como una señal de que algo cambió en mí. Y por suerte, creo que el cambio va a ser muy fructífero. Ya veremos.


"y aunque sientas que me duele, mi voz (y mi corazón) siempre te van a acompañar´´

6 dic 2012

Plan Táctico y Estratégico de Guerra (TEG)

Sun Tzu (722-481 a. C.) 
El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.
Golpear al enemigo cuando está desordenado. Prepararse contra él cuando está seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es más fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egoísmo.
Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega. 

No se puede vivir sin una estrategia de juego. Las cosas libradas al azar tienen la tendencia a terminar mal.
Uno debe estar seguro por que camino andar. Sino, estaríamos dejando todo en manos de la suerte y el destino.
Llegó el momento de sentarse y planear un TEG. Y luego, llevarlo al campo. Cueste lo que cueste.
Así no va más- 

28 nov 2012


Una recarga de energía hace bien, y ayuda a tirar un par de días sin la necesidad de estar apegado a un toma corrientes  Uno puede sentirse más libre, más independiente, y camina por la calle con la sensación de que puede llevarse el mundo por delante, y que todo va a estar bien.
Pero hay un problema. ¿Viste cuando tenés un celular viejo, y por más que lo cargués todos los días la batería ya está gastada, y dura cada vez menos? Vos le ponés garra, lo  cargás todas las noches cuando te vas a dormir. Pero no hay caso, tipo ocho de la noche ya empieza a tirarte el ruidito de “batería baja”. En este caso, la solución es simple: vas a un negocio y comprás otra; la reemplazás, y la vida sigue feliz y sonriente.
Pero con las personas, con los sentimientos, con los miedos, uno no puede ir a un negocio y solucionar todo. Uno tiene que sacar fuerzas de cualquier lado, y seguir.  Y confiar, sobre todo confiar. Aún cuando sea muy difícil, muy duro, uno tiene que confiar en lo que eligió.
Hay que hacerse cargo. A veces es más sencillo sacarse la mochila, la presión, y creer que uno es una marioneta del destino, que sólo avanza por la vida siguiendo designios divinos que le fueron otorgados al momento de nacer por un ser superior. NO
Vos, ella, él, yo, estamos donde estamos por nuestras decisiones. Los caminos de nuestras vidas los trazamos nosotros, día a día, con cada acción, con cada palabra, con cada determinación, con cada mirada, con cada abrazo. Yo elegí estar acá, nadie me obligó a ocupar un lugar en el cual no me siento cómodo. Y nadie me obliga. Si quisiera, podría dar media vuelta y volver hacia atrás…
Pero no elijo eso. Prefiero esforzarme todos los días, y ponerle el pecho a lo que venga. ``Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que
alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.”

Elijo confiar, todos los días. Aún cuando duela, cuando sea muy difícil creer y cuando todo indique que estoy equivocado. Elijo escuchar a mi corazón y no a los terceros. Me elijo a mí, tal cual soy. Con mis miedos, con mis preocupaciones, con mis preguntas, con mis dudas, con mis recelos.
Y elijo arriesgar todo. Puedo lastimar a mucha gente, y a mí. Esto puede terminar para el orto, o excelente. Pero prefiero jugármela. No podría quedarme con el “y que hubiese pasado”. Y prometo poner todo, absolutamente todo de  mí, para guardar mis miedos. Son míos, y no tienen por que exteriorizarse. Y ojalá, todo salga bien.
Es una cuestión de fe. Es creer en algo sin tener pruebas”. Y hoy, yo tengo fe.
`` y no debo esperar del otro más de lo que debo esperar de un ser humano”.