28 jul 2012

Cara o Cruz


¿Creés en la suerte y en el destino? Yo no.
La suerte existe, pero no te va a cambiar la vida. Esforzate, trabajá a conciencia, poné siempre todo de vos, no te guardés nada, y vas a ver como la suerte, algún día, llega para estar de tu lado.
¿Destino? Si creo que todo está escrito, que sólo soy un sujeto pasivo que sigue las instrucciones que ya fueron escritas, la verdad que prefiero pegarme un tiro. Mi destino lo manejo yo. Yo decido. Yo mando.
Siempre van a existir cosas que nos superen, más fuerte que nosotros. ¿Qué hacer? Confiar, tener esperanza. Y vivir. En algún momento, la suerte te va a dar un abrazo. En algún momento, vas a poder cambiar el destino, vas a sorprender a todos. ¿Y si no podés? Y bueno, hoy no vas a dormir. Mañana tampoco. Pasado seguramente tampoco. Pero tranquilo, alguna vez vas a cerrar los ojos, y descansar. Sabiendo que diste todo. Que no te queda nada. Orgulloso de vos. Triste, abatido. Pero con la frente en alto.
Mientras tanto, ¿qué hago?
Acá te espero.
“Esto no tiene que ser el final, tiene que ser el principio” - JSV

27 jul 2012

Una serie de eventos desafortunados


Hacé este ejercicio conmigo: cerrá los ojos, intentá liberar a tu mente de todo pensamiento, y de todos los sentimientos que te suelen invadir. Ahora, con los ojos cerrados, date vuelta, e imaginá que ves un camino largo, muy largo. Esa es tu vida. ¿Estás conforme con lo que ves?
Yo no.
Sería extremista y exagerado si digo ``nooo, que disconforme estoy. Yo no quiero esto para nada´´. Tampoco es tan así. Pero es cierto que no estoy feliz con lo hecho hasta ahora.
Miro para atrás y encuentro gente que ya no está, gente que extraño y que necesito. Veo aciertos, errores. Pero sobretodo, veo mucho esfuerzo, y eso es lo único que me reconforta.
Mi camino no es como lo sueño. Pero tengo la tranquilidad que, desde que tengo memoria, siempre dejé todo lo que tenía en cada acción, en cada historia, en cada día. Encuentro miles de errores que, aún hoy, los sigo cometiendo: hay cosas que nunca cambian. Pero me prometo a mi mismo dar el máximo, lo mejor de mí, el fuego sagrado. Dar todo, todos los putos días que vengan.
Y podré equivocarme, podré hacer algunas cosas para el orto. Podré tener mil defectos, y podrás decirme mil cosas. Pero siempre trato de dar lo mejor de mi.
Y que se vaya todo a la concha de su madre, yo vi a muchos hacerse los giles, borrarse. Borrarse en las malas de verdad, cuando los necesité, cuando les dije: y, más o menos, con un par de quilombos ando. No me vengan ahora con amistad, amor, compañerismo. En las malas, estás solo. Solo de verdad. En las buenas festejamos todos juntos igual, no?. 
Voy a poder solo. Sin la ayuda de nadie. Y voy a festejar solo.

25 jul 2012

ES


Un dos tres, Juan cerró la boca y así estuvo un mes, 
sin decir palabra y por primera vez 
Juan oía claro en el silencio aquel 
que está por todos lados.

Cerrar los ojos, dormir. Tic tac, tic tac. Televisión, amigos. Dormir.

La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas.


Un dos tres, Juan está dormido y sueña lo que no es.

Charlas, juntadas. Días lindos, días feos. Sol, lluvia. De nuevo sol. No, me equivoqué. Era lluvia.

 La clave de la paciencia es hacer algo mientras esperas


Un dos tres, Juan calló su mente descubriéndose, 
parte de lo inmenso y por primera vez 
no se sintió solo y se dio cuenta que 
está por todos lados
.

Películas, sin procesar, películas, no digas más. Baño, agua helada. Ideas frías, ideas nuevas. ¿Ideas correctas?

No se ganó Zamora en una hora


Un dos tres, Juan murió una tarde allá por la vejez, 
viejo pero niño y por primera vez 
Juan no tuvo miedo a desaparecer
.
Modo pause, on. ‘’Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en vez de esperar a que alguien le traiga flores”. 

La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce


‘’Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas.’’

Más vale ser paciente que valiente, más vale vencerse a uno mismo que conquistar ciudades

Un dos tres,  Juan me habló del tiempo cuatro cinco seis,  
pasado, futuro y por primera vez 
siete ocho nueve y el presente diez, está por todos lados 
y al cerrar los ojos y al volver 
y al salir del sueño y al volver 
y al callar la mente y al volver 
y al salir del tiempo y al volver

A veces parece que no es y es...



Tener fe es lo que realmente necesitamos para tener paciencia


22 jul 2012

Bajar es lo peor


Hoy tuve uno de los días más lindos de los últimos tiempos. Sin embargo, escribo estas líneas triste, casi abatido. ¿Qué me está pasando por la cabeza en este instante? Sensaciones diversas, ambiguas. Todas difíciles de manejar, no se dejan gobernar fácilmente.
Necesito largar todo, la cabeza me está por explotar. Demasiadas cosas juntas, demasiado ``tragar y seguir´´. Demasiados problemas juntos, y no quiero perder la válvula de escape. Me atemoriza eso, me atemoriza tener que seguir solo.
Que difícil se me hizo esta noche, de repente. Me nace preguntarme: ¿por qué estás así? ¿cambió algo? La respuesta a esos interrogantes son ``no sé ´´ y ``no´´. Pero se avecinan tiempos de cambios. Para bien o para mal, pero siento que a partir de mañana las cosas van a ser diferentes. Y creo que no estoy listo para nada.
Por el momento, sólo espero poder acostarme y que lo lindo de este día le gane a lo malo, y dormir tranquilo. Disfrutar el gran momento que pasé.
Me conozco, eso no va a  pasar. Noche de manija, otra vez.

16 jul 2012

Happy Birthday


La vida nunca es tan sencilla y lineal como a veces quisiéramos que sea. Piedras en el camino, palos en la rueda, situaciones que nos exceden y no podemos manejar, o simples problemas, nos impiden hacer y deshacer a nuestro antojo. Entonces, hay que adaptarse a la realidad que nos toca atravesar, hacerse fuertes, tener paciencia y seguir con la cabeza en alto.
Me encantaría, en este momento, poder saludarte y decirte feliz cumpleaños.  Darte un beso, un abrazo, y tomar una cerveza juntos. Me gustaría poder festejar con vos. Lamentablemente, no se puede, y es una verdadera pena.  Por eso, aunque sea te dedico estas líneas, a las 00.00 horas, deseando que algún día sepas que me acordé de vos en este instante importante.
Ojalá que el futuro sea distinto. Ojalá que sea más fácil. Ojalá que alguna vez pueda decirte feliz cumpleaños mirándote, y pueda darte ese abrazo que hoy tantas ganas tengo de regalarte. Tengo fe. Todo va a salir bien.
Mientras tanto, acá sigo. Tomando algo, esperando, tranquilo.
Feliz cumpleaños. Te quiero muchísimo, y estoy con vos. A la distancia, como quieras llamarlo, pero estoy con vos. Gracias por hacerme mejor persona. Te debo mucho. Y te quiero más.

Y diganle feliz cumpleaños. No tengo dudas de que se lo merece.

10 jul 2012

PEACE (PAZPA)


-Shh, listo. Dormite, te quedan 40 minutos nada más.-
En ese momento, la besé, nos quedamos en silencio y cerramos los ojos. O al menos eso creyó ella, ya que yo continuaba mirándola, apreciándola.  Y así me quedé, inmóvil, acariciando suavemente su rostro.
Intentaba descubrir su silueta en las penumbras, grabar esa imagen angelical en mi retina. Sólo escuchaba el tierno ruido de su respiración, y continuaba observándola…Miles de cosas se cruzaron por mi cabeza en ese instante.
``Esto debe ser estar feliz”  pensaba, mientras sentía como esa hermosa sensación de paz, de tranquilidad, invadía mis venas y me relajaba. Me sentía algo estúpido, ya que no podía dejar de sonreír.  Estaba realmente feliz, contento de poder compartir ese momento junto a ella.
Apoyé mi mano en su cara, y ella se durmió. Respiraba apaciblemente, y me abrazaba por la espalda.  Cerré los ojos unos minutos, sintiéndome pleno, realizado.  El corazón me latía violentamente, parecía que quería escaparse de mí. Poco a poco, el sueño comenzó a ganarme la batalla. Y con una sonrisa dibujada en mi rostro, me dejé vencer.
Desperté tan sólo unos minutos más tarde. Abrí los ojos, y aún estaba ella allí. No, definitivamente no era un sueño. Ya podía estar tranquilo. Apoyada contra mi pecho, sentía su palpitar pausado, sereno, calmo. La tranquilidad nuevamente se apoderó de mi cuerpo. Quería que despierte, darle un abrazo con todas mis fuerzas, decirle ``te quiero, gracias por hacerme feliz´´. Pero me era imposible perturbarle el descanso: dormía tan plácidamente que el solo hecho de observarla me producía ternura. Era tan hermosa.
Con mi mano derecha, siempre un poco torpe, le acomodé su pelo, y descendí hasta la perfección de su cara. No podía dejar de acariciarla, su piel siempre fue mi debilidad.  Por mi mente comenzaron a desfilar recuerdos lejanos y cercanos, felices y tristes. Todos los momentos que habíamos pasado juntos, lo difícil que había sido. Todo valía la pena.  Escucharla respirar a mi lado, poder besarla dormida, sentir sus caricias en mi espalda, despertarme junto a ella, era sin duda lo más hermoso que me había sucedido en los últimos tiempos.
De repente, sentí que todos los problemas de la vida cotidiana desaparecían, junto con mis habituales dolores corporales. Nada malo existía en eso momento, éramos sólo ella y yo, nada ni nadie más. Siempre creí que la sensación más linda que una persona te puede transmitir es el sosiego, la armonía, la calma.  La paz. Así me encontraba yo. Mirando hacia el cielo. Feliz.
-Ey, dormite, no hagas trampa.-
Su pedido me sobresaltó, y me hizo reír. Ella cerró los ojos y siguió durmiendo, agarrando con fuerza mi brazo. Le di un beso en su mejilla, e intenté descifrar que era lo que sentía en ese momento: ``Es un sol, no puede ser tan linda. No sé si está bueno que tenga tanta trascendencia en mi humor, en mis estados de ánimo. Pero no importa eso hoy. La tranquilidad que ella me da, no me la da nadie. La paz y la alegría, tampoco. Me hace reír, ella se divierte, me escucha, la escucho, nos entendemos, la pasamos bien. ¿Cuál es la parte mala de todo esto?. Sí, definitivamente vale la pena seguir con esto. Seguir intentando. Hasta el final”
El reloj sonó, ya era hora de levantarse: ella a trabajar, yo a la facultad. Era hora de volver a la rutina, y de volver a nuestros personajes diurnos, a esas caretas que nadie se imagina lo que ocultan.
Me puse muy triste, no quería que termine esa noche. Quería que sea eterna, que no haya responsabilidades y podamos quedarnos juntos, en silencio, disfrutándonos y dándonos un beso, con toda la paz que siempre me representó.
 Ella despertó y pidió ``5 minutos más´´. Sonreí. La abracé por la cintura, y nos quedamos allí, para siempre. Perdidos en el tiempo. Juntos.